miércoles, 1 de mayo de 2013

Censura ayer y hoy
Es increíble pensar que más de 25 clásicos de la literatura han sido censurados en diversos países del mundo. Sin importar que muchas veces hasta el libro más simple puede incentivar o motivar que un niño lea. 

Porque vale decir ¿Qué importa si los niños leen Harry Potter, Crepúsculo, El Diario de Anna Frank o incluso Alicia en el país de las maravillas? Si lo importante es que lean. 

Muchos pueden decir que no es literatura de calidad o que incentivan brujerías, magia oscura, sexualidad y el morbo de las personas. Sin embargo, por qué no se puede decir lo mismo de libros que incentivan o motivan la religión, como las Crónicas de Narnia. Pues sí, así ocurre en esta saga tan leída por miles de personas, incentiva el cristianismo, ya que detrás de ese león tan adorable y bueno, hay un mensaje claro, donde al final del último libro “La batalla final”, nos muestra que ese personaje tan importante dentro de la saga era Dios, el cual venía a guiar a todos estos niños por el buen camino con tal que llegarán al reino del señor.  De esta manera, los niños mueren y logran juntarse con Aslan en su reino.
Este libro no ha sido prohibido por la iglesia católica, pero sí han realizado diversos reclamos por muchos otros autores que van en contra de sus principios, por el solo hecho de mostrar historias con familias que ellos llaman “Anormales” ¿Por qué? porque no hay un padre y una madre de cabecera, sino más nos podemos encontrar con dos padres, dos madres, incluso con abuelitas o tías dueñas de hogar ¿Acaso está no es nuestra realidad?

Aunque cabe mencionar que las corrientes religiosas no son las únicas culpables, debido a que muchos de las demandas y prohibiciones de libro han sido por temas políticos, ya que estando en dictadura hay regímenes o doctrinas que no se podían seguir porque generaban lectores críticos y subversivos. Lo cual en reiteradas ocasiones no le convenía al gobierno de turno. Claro está el caso de Elsa Bornneman, destacada escritora Argentina, que fue perseguida y desvinculada del sistema por escribir para generar lectores autónomos y capaces de criticar.

Es muy importante una diversidad de literatura, aunque no estemos de acuerdo con muchos títulos o novelas, los cuales narran temas de la actualidad, realizan criticas sociales, o nos muestran muchas veces formas de vida que desconocemos. La literatura nos puede llevar a conocer nuevas culturas que jamás podríamos llegar a ver sino fuera a través de ella. Por ejemplo: saber acerca de la cultura musulmana, como tratan a sus mujeres, como es la forma de vida, o la cultura china, donde un clásico como la Cenicienta nos muestra que deben hacer las muchachas para tener un pie pequeño.
Lo importante no es prohibir, sino saber seleccionar, tener la autonomía de poder decidir que quiero leer en base a mis gustos y preferencias.

No debemos olvidar que la censura está en la sociedad, si bien ahora no se prohíben libros en grandes cantidades. Sí se prohíben de otras maneras, es decir, la censura no solo pasa porque prohíban publicar un libro. También, la encontramos en los colegios, donde sus lineamientos o proyectos educativos institucionales no dejan que los estudiantes escojan libremente lo que quieren leer. El sistema educativo brinda una lista de lectura complementaria para que los estudiantes lean, pero es un listado ya establecido y aprobado por unidades técnicas y especialistas de la institución. Vulnerando el derecho a la libertad de expresión.

Por último, no debemos olvidar que cientos de padres y familias restringen las lecturas de sus hijos, instaurando lo que ellos creen que es correcto.