Censura ayer y hoy
Es increíble pensar que
más de 25 clásicos de la literatura han sido censurados en diversos países del
mundo. Sin importar que muchas veces hasta el libro más simple puede incentivar
o motivar que un niño lea.
Porque vale decir ¿Qué
importa si los niños leen Harry Potter, Crepúsculo, El Diario de Anna Frank o
incluso Alicia en el país de las maravillas? Si lo importante es que lean.
Muchos pueden decir que no
es literatura de calidad o que incentivan brujerías, magia oscura, sexualidad y
el morbo de las personas. Sin embargo, por qué no se puede decir lo mismo de
libros que incentivan o motivan la religión, como las Crónicas de Narnia. Pues sí,
así ocurre en esta saga tan leída por miles de personas, incentiva el
cristianismo, ya que detrás de ese león tan adorable y bueno, hay un mensaje
claro, donde al final del último libro “La
batalla final”, nos muestra que ese personaje tan importante dentro de la
saga era Dios, el cual venía a guiar a todos estos niños por el buen camino con
tal que llegarán al reino del señor. De
esta manera, los niños mueren y logran juntarse con Aslan en su reino.
Este libro no ha sido
prohibido por la iglesia católica, pero sí han realizado diversos reclamos por
muchos otros autores que van en contra de sus principios, por el solo hecho de
mostrar historias con familias que ellos llaman “Anormales” ¿Por qué? porque no
hay un padre y una madre de cabecera, sino más nos podemos encontrar con dos
padres, dos madres, incluso con abuelitas o tías dueñas de hogar ¿Acaso está no
es nuestra realidad?
Es muy
importante una diversidad de literatura, aunque no estemos de acuerdo con
muchos títulos o novelas, los cuales narran temas de la actualidad, realizan
criticas sociales, o nos muestran muchas veces formas de vida que desconocemos.
La literatura nos puede llevar a conocer nuevas culturas que jamás podríamos llegar
a ver sino fuera a través de ella. Por ejemplo: saber acerca de la cultura
musulmana, como tratan a sus mujeres, como es la forma de vida, o la cultura
china, donde un clásico como la Cenicienta nos muestra que deben hacer las
muchachas para tener un pie pequeño.
Lo importante no es prohibir,
sino saber seleccionar, tener la autonomía de poder decidir que quiero leer en
base a mis gustos y preferencias.
No debemos olvidar que la
censura está en la sociedad, si bien ahora no se prohíben libros en grandes
cantidades. Sí se prohíben de otras maneras, es decir, la censura no solo pasa
porque prohíban publicar un libro. También, la encontramos en los colegios,
donde sus lineamientos o proyectos educativos institucionales no dejan que los
estudiantes escojan libremente lo que quieren leer. El sistema educativo brinda
una lista de lectura complementaria para que los estudiantes lean, pero es un
listado ya establecido y aprobado por unidades técnicas y especialistas de la
institución. Vulnerando el derecho a la libertad de expresión.

